🔴Podcast 30: Un correo especial

Resumen: En mi podcast número 30 te hablo sobre mi pasión por la radio y cómo el podcast me ha llevado a reencontrarme con ésta, a propósito de una carta muy especial que recibí en mi correo esta semana.

Esta semana recibí un correo que me motivó un montón con este proyecto que  justo hoy cumple treinta ediciones. Se trata de mi podcast diario. Hacer un podcast todos los días me ha vuelto al punto donde empezó mi carrera: la radio.

Si bien es cierto que hacer un podcast no es lo mismo que hacer radio, comparten similitudes a tal extremo que se difuminan las fronteras entre una cosa y la otra. Considero que la principal diferencia radica en el formato. En la radio el ritmo es fundamental. 

Recuerdo que una vez iba en el coche con una gerente general de una cadena importante de mi país. Todos en el auto quedamos atónitos cuando inesperadamente llamó a la productora del programa que íbamos escuchando en directo, para gruñirle debido a la falta de ritmo que tenía aquel espacio radiofónico. “El ritmo en la radio es lo más importante”, le espetaba insistentemente.

El podcast, por su parte, es más condescendiente al respecto. Aquí ocurre todo lo contrario. La mayoría de los oyentes están tan acostumbrados a largas charlas sin interrupciones, que cuando un podcast se pone creativo y se ornamenta con música o indicativos (identificaciones o ‘radio sweepers’), suele causar rechazo.

A mí no me falta semana en la que reciba el reclamo de que mis podcasts son muy “cortos”. Lo tomo como un halago. Prefiero dejar con hambre para el día siguiente.

Además, hoy en día hacer un podcast no sólo se traduce en grabar. Hay que escribirlo, editarlo, redactar al menos 300 palabras para que Google lo indexe en su buscador y así consigamos escuchas orgánicos, subirlo a nuestro blog, diseñar una imagen destacada o miniatura, promocionarlo en las redes… y volver a empezar este proceso con el próximo.

Toda esa lista completa lo que llamo “el checklist del podcaster”. Yo, por ejemplo, suelo definir primero de qué voy a hablar y luego lo escribo. Finalmente uso la esencia de ese artículo como guía para grabar su podcast correspondiente.

Estamos hablando de un esfuerzo importante para parir diez minutos diarios. Un esfuerzo que en mi caso es solitario. A tal punto consume tiempo de producción, que decidí bloquear un día entero de trabajo sólo para escribir y grabar todos los los podcats de la semana. Y, con todo y eso, no me alcanza ese día para sonorizarlos, diseñar las imágenes y subirlos a mi página web. Eso lo voy haciendo en el día a día. Ya cuando lo más importante está hecho: el podcast en sí mismo.

Es por esto que recibir un correo tan bonito y elaborado como el que leerás a continuación (me tomé la licencia de hacerlo público), me motiva a seguir publicando mi podcast diario. Con una sola vida la que impacte, me daré por satisfecho en esta labor apasionante por comunicar a través del audio. O como escribía hace unos años atrás: “entrar en la mente de personas para hacerles ver lo invisible”.

De antemano, gracias Axa, por tomarte el tiempo para escribirme.

Carta de una oyente

Esta frase de “lo que es común para ti, es extraordinario para otros” me parece súper inspiradora y me ayuda a callar a mi impostora interna. Me pasa mucho cuando doy clases de pastelería y panadería. Siempre creo que hay personas que son más expertas que yo, pero a la gente le parece mágico hacer un taller o un curso conmigo y verse capaz de transformar ingredientes en elaboraciones con mi ayuda. 

Ahora estamos con los cursos de roscón de Reyes y la gente alucina con la magia de las levaduras, cómo se fermenta la masa y cómo aumenta de volumen. En un par de horas pueden crear su propio roscón, decorarlo a su gusto y llevárselo a casa para compartir en familia (con pecho paloma de lo orgullosos que están de su creación y creyendo que tú eres el mayor sabio del roscón). 

Les resulta mágico y, con cuatro pinceladas que doy sobre el tema, les parece que soy una enciclopedia; aunque yo sepas que no soy la máxima experta de este mundo y que puedo estar eternamente estudiando y aprendiendo cosas nuevas acerca del roscón o de las masas en general. Son niveles de aprendizaje distintos.

Esos momentos y las reacciones de los alumnos no dejan de sorprenderme. Ahí es cuando vuelve tu frase a mi cabeza. “Lo que es común para mí, es obviamente extraordinario para muchos otros”. 

Gracias por inspirarme durante este 2020. Si quieres echar un vistazo a un nuevo proyecto que tengo con dos compañeras de la escuela de hostelería, busca @grupobahari en Instagram o entra en www.grupobahari.com. Todo en pañales todavía, mil cosas por mejorar, pero lo importante es arrancar.

Un abrazo. ¡Quedamos en touch! 😉

Axa, La Gastronófila.

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Por Ricardo Miranda

Por Ricardo Miranda

@popinteractivo · Creador de la academia de YouTube, especialista en innovación, periodismo, marketing digital, locución, producción y realización de vídeos

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