¿Impostor yo?

Me da rabia.

Me da impotencia.

Henry y Catalina, mis grandes amigos.

Ninguno de ellos se creen lo que son.

Unos genios. Al menos para mí.

Él es un increíble fotógrafo.

Ella, una prominente interiorista.

Ellos juegan con ventaja: Saben perfectamente lo que no quieren hacer.

No quieren trabajar para otro que no sea ellos mismos. También tienen clarísimo lo que quieren ser.

Poseen el talento, las herramientas y los recursos para producir las mejores fotos…

…o decorar los espacios más importantes del mundo.

Cada uno en lo suyo. Pero…

Están paralizados, no consiguen tener estructura. ¿Por qué?

Porque dicen no sentirse “lo suficientemente preparados”.

“No soy fotógrafo de profesión”.

“Si ni siquiera estudié interiorismo”.

Dicen ser unos impostores.

Lo repiten y se lo creen.

Y me da mucha rabia.

¿Te sientes identificado o conoces a alguien así?

Entonces sigue leyendo.

¿Te sientes un impostor?

El cuadro descrito anteriormente es conocido por los psicólogos como “el síndrome del impostor”, un término acuñado en 1978 por las psicólogas clínicas Pauline Clance y Suzanne Imes, al que hoy en día prefieren llamar “la experiencia del impostor”.

Sentirse un impostor es una emoción incapacitante, puesto que afecta nuestra creatividad, desactiva nuestras ganas de emprender. En fin, un obstáculo para el desarrollo profesional, que, por si fuera poco, nos desata la ansiedad o el insomnio.

Si has llegado hasta aquí y te sientes identificado con el tema, te recomiendo que busques ayuda profesional (bien sea un coach, mentor o un psicólogo), que te ayudará a salir adelante, porque -la buena noticia es que- no se trata de ninguna enfermedad mental. ¡Somos humanos y ya está!

No soy psicólogo ni experto en el tema, pero sí soy muy sensible al ver a personas súper talentosas (que además saben que lo son) y que no se atreven a emprender porque no se creen con la suficiente autoridad para hacer determinada actividad (en la que realmente son talentosos).

A esas personas les digo: ¡Adelante, sin miedos! ¿Qué es lo peor que puede pasar?

¿Te imaginas que no hubiese lanzado este curso porque no tengo millones de suscriptores en Youtube? No me estuvieras leyendo y yo estaría muy frustrado.

Sólo sé que me apasiona el tema y creo que tengo las herramientas -y un camión de ganas- para guiar a las personas en su camino como YouTubers o emprendedores. 

Así que ¡ADELANTE, Friend!

Sea tu canal o lo que fuese: ¡Arranca ya!

Por Ricardo Miranda

Por Ricardo Miranda

@popinteractivo · Creador de la academia de YouTube, especialista en innovación, periodismo, marketing digital, locución, producción y realización de vídeos

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